Durante un tiempo utilizamos este sitio para anotar los avances y contratiempos que teníamos mientras renovábamos la casa y buscábamos rescatar el parque. Pensábamos que con el tiempo luego no recordaríamos algunas cosas y otras no sabríamos con precisión en que momento habían ocurrido.
Pasados 22 años desde que empezamos y con el proyecto vivo y reclamando nuevas atenciones creo que es momento de actualizar el blog, dar vuelta y archivar algunas vivencias y dar espacio para compartir nuestra visión global del proyecto, algunas experiencias que puedan servir y por sobre todo, intentar contagiar nuestra amor por el Delta.
Como esto lo hacemos en los momentos libres, con las contramarchas de quien relee lo escrito, no le gusta, borra y vuelve a escribir una y otra vez, esperamos que quienes nos siguen, entiendan las des-prolijidades en las que seguramente vamos a incurrir.